El daño solar no se detiene con el frío

Aunque el invierno traiga consigo cielos nublados, días fríos y una sensación de menor exposición solar, los rayos ultravioleta (UV) siguen actuando sobre nuestra piel todos los días. En Cocoon’ink, recordamos a nuestras clientas que el sol no entiende de estaciones: el daño solar puede producirse incluso cuando no lo percibimos directamente.

Proteger la piel durante todo el año no es una moda ni una exageración, es una inversión en salud, juventud y belleza duradera.

El daño solar no desaparece con el frío

Durante el invierno, aunque la intensidad del sol parezca menor, los rayos UVA (los responsables del envejecimiento prematuro, manchas y pérdida de firmeza) siguen penetrando en la piel con fuerza similar a la del verano.
Estos rayos atraviesan las nubes, los cristales e incluso las capas más superficiales de la dermis, generando un daño invisible que se acumula con el tiempo.

Dato importante: los rayos UVB, que causan quemaduras solares, sí disminuyen en invierno, pero los UVA permanecen constantes durante todo el año.

Por qué el daño solar es incluso más peligroso en invierno

El frío, el viento y los cambios de temperatura debilitan la barrera cutánea, haciendo que la piel esté más sensible y vulnerable. Si además se añade la exposición solar (aunque sea leve), el daño puede multiplicarse.
En zonas de nieve o montaña, el reflejo de la luz solar sobre la superficie blanca puede aumentar hasta en un 80% la radiación UV, potenciando la agresión solar.

Cómo proteger tu piel del sol en invierno

  1. Aplica protector solar todos los días, incluso si no ves el sol.
    Elige un fotoprotector de amplio espectro (UVA y UVB) con un mínimo de SPF 30 para la ciudad y SPF 50 si vas a la montaña o pasas tiempo al aire libre.

  2. Reaplica cada 3 o 4 horas, especialmente si te maquillas o tu piel tiende a resecarse.

  3. Combina con antioxidantes (como la vitamina C o el resveratrol), que potencian la defensa frente al daño oxidativo.

  4. Refuerza tu rutina de hidratación: el frío reseca, y una piel seca es más propensa a sufrir daño solar.

En Cocoon’ink, cuidamos tu piel los 365 días del año

Nuestros tratamientos faciales están diseñados para reparar el daño solar acumulado y fortalecer la barrera cutánea frente a las agresiones ambientales.
A través de protocolos personalizados, ayudamos a que tu piel recupere su luminosidad, firmeza y uniformidad, manteniéndose protegida y radiante incluso en los meses más fríos.

Te invitamos a descubrir nuestros tratamientos de regeneración y protección dérmica, ideales para esta época del año.

Cocoon Lumière  Un tratamiento con antioxidantes, que lucha contra los radicales libres emitidos por el sol.

El daño solar no entiende de estaciones. La verdadera belleza y juventud de la piel se preservan con constancia y prevención.
En Cocoon’ink, creemos que cada estación es una oportunidad para mimar y proteger tu piel con el cuidado que merece.

Protégete hoy para lucir una piel sana mañana. Tu piel no descansa, y tu protección solar tampoco debería hacerlo. 🌞